¿Estás pensando en tener un perro? Todo lo que tenés que saber para elegir el que mejor se adapta a tu familia.

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Frecuentemente, cuando estamos buscando un perro para incorporar a la familia, la elección se basa en el aspecto físico. Decisión que puede resultar muy bien o muy mal, pero que nada tendrá que ver con la apariencia.

Si bien con una buena educación podremos moldear su personalidad y su conducta, la genética y las características de la especie y de la raza son las que son, por lo que nos será de mucha ayuda conocerlas previamente para saber si ese perro se adapta a nuestra vida.

Es fundamental comprender la importancia de esto, ya que es habitual el abandono de perros debido a que la convivencia no es como se esperaba.

¿Qué tengo que saber antes de adoptar o comprar un perro?

Lo primero que tenés que tener en cuenta, es que un perro (sea mestizo o de raza, grande o chico) tiene necesidades. Las cuales, en caso de estar insatisfechas, generan problemas en la convivencia.

Algunas de esas necesidades son básicas y otras no tanto.

Una de las primeras preguntas que deberías hacerte es: ¿Tenés tiempo suficiente para dedicarle?

Un perro necesita aprender qué puede hacer y qué no, cuándo sí y cuándo no. En el momento en que un perro llega a casa, debemos establecer dónde realizará cada una de sus actividades, como dormir, comer, hacer sus necesidades y jugar.

Tener y mantener reglas claras es fundamental para una convivencia armoniosa. Una buena comunicación con tu perro le aportará seguridad y confianza.

En un primer momento los cachorros aprenden como esponjas, cualquier cosa que le enseñes de los 3 a 6 meses puede ser definitiva para su futuro. Enseñarle nuevas conductas hará que se generen nuevas conexiones neuronales que contribuirán de forma positiva en la toma de decisiones de tu perro en diversos escenarios.

Una enseñanza adecuada requiere tiempo y consistencia, por lo que si pasás muchas horas fuera de casa o estás presente pero ocupado con otras actividades, tal vez este no sea el mejor momento para adoptar (al menos un cachorro).

Un perro necesita jugar, estimular su mente e interactuar con el entorno.

Los paseos son uno de los momentos más importantes en el día de un perro y debemos garantizar que sean de calidad:

  • Que pueda olfatear libremente para reconocer el entorno
  • Que tenga un estado emocional adecuado (sin ansiedad o miedo)
  • Que pueda interactuar con otros perros y personas

Negarle el contacto con el entorno hará que no pueda adaptarse al ambiente en el que habita y ocasionará problemas de conducta.

Idealmente, aunque dependiendo de su edad, tu perro debería tener 3 o 4 paseos diarios (1 o 2 recreativos y los restantes, higiénicos). Respecto al tiempo, un paseo recreativo no debería durar menos de 40 minutos. Mientras que uno higiénico, 10/15 minutos.

El juego, tanto físico como mental, es otra parte importante de la rutina de un perro. Tiene un carácter formativo y ayuda a desarrollar capacidades físicas, mentales, afectivas, creativas, sensoriales y sociales.

A través del juego no solo hacemos que descargue y canalice su energía sino que también afianzamos el vínculo, por lo que es importante trabajarlo con frecuencia.

Es vital proveerle un ambiente enriquecido para mejorar su bienestar físico y mental, y prevenir la aparición de problemas comportamentales.

Tanto los tiempos de paseo, como la demanda de la actividad dentro de casa y el comportamiento van a fluctuar en función de las características de la raza. En caso de tratarse de un perro mestizo, no tiene mucha relevancia la cruza ya que las características no son tan marcadas.

Pero en ambos casos, te puede ser de ayuda conocer a los padres para tener una referencia de cómo puede ser su temperamento.

Independientemente de esto, si vas a elegir un perro de raza, asesorate acerca de sus características para asegurarte de que pueda acoplarse a tu estilo de vida y así evitar inconvenientes.

¿Tenés el tiempo necesario y las ganas para brindarle paseos de calidad y jugar con él?

En lo que a cuestiones de salud respecta, debés tener en cuenta que el alimento debe ser de la más alta calidad posible y en la cantidad adecuada, siguiendo la recomendación de tu veterinario de confianza. Tenés que brindarle agua fresca que esté a disposición las 24 hs del día y es necesario lavar todos los días el recipiente para evitar la acumulación de bacterias.

Debés realizar controles periódicos para asegurarte de que se encuentre en óptimo estado de salud, ya que cualquier alteración en él, puede derivar en problemas de conducta. La prevención y dar el tratamiento adecuado en el menor tiempo posible puede salvarle la vida. Para ello, es vital que tenga el calendario de vacunas al día, la desparasitación interna y externa, y chequeos de rutina.

¿Estás en condiciones económicas de solventar estos gastos? ¿Tenés el tiempo y las ganas para hacerlo?

¿Tenés tiempo para estar con él?

¿Estás dispuesto a pasearlo y jugar con él?

¿Tu economía te permite afrontar los gastos que conlleva?

Si la respuesta a estas 3 preguntas es afirmativa, vas a aumentar las probabilidades de que la decisión de incorporar un perro a la familia sea acertada.

Y en caso de que estás leyendo tarde esta nota porque el peludo ya es parte de la familia, sabé que no es tarde para educarlo. Si necesitás ayuda para hacerlo porque se te está dificultando el trabajo, podés contactarnos para que lo hagamos juntos.