¿Cómo hacer que mi perro deje de ladrar?: 3 consejos de un experto

8–12 minutos

El ladrido es una de las formas de comunicación que tienen los perros. Si esperamos tener un perro que no ladre nunca, tal vez nos equivocamos en la decisión de tener un perro como mascota.

Aclarado esto, yo imagino que si pusiste en el buscador “¿Cómo hacer que mi perro deje de ladrar?” es porque tu perro ladra excesivamente. Si es el caso, te voy a contar por qué lo hace y cómo podés resolverlo.

En mi experiencia como adiestrador y paseador, hay 2 motivos principales por los que un perro ladra constantemente:

  1. Ladra porque está estresado
  2. Ladra porque le da resultado

Existe la creencia de que las únicas necesidades que tiene un perro son refugio, comida y amor. Podríamos decir que estas son las necesidades básicas para sobrevivir, pero no para garantizar una vida de calidad.

Por otro lado, sabemos que, al igual que nosotros, los perros aplican lo que ya les dio resultado en el pasado. Por ejemplo, si tu perro ladra cuando vos estás comiendo y vos le das de tu comida para que se calle, estás reforzando esa conducta. El perro entiende que, si ladra, consigue lo que quiere. Del mismo modo, si tu perro les tiene miedo a las personas y, cada vez que alguien se le acerca, él ladra y la persona se aleja, habrá logrado su cometido. Entonces, ¿por qué no lo repetiría en el futuro?

Funcione o no para él, el ladrido excesivo puede ser un problema para el perro y para tu convivencia con él (¡ni hablar de tus vecinos!). Por eso, te voy a dar 3 consejos, con los que vas a conseguir reducir notablemente los ladridos de tu perro:

Consejo 1: Estimulalo para que esté más tranquilo

Dale a tu perro la actividad que necesita, tanto física como mental y tanto dentro como fuera de casa.

Esto no significa que salgan a correr 2 horas por día, ni que le tires la pelota 20 veces por minuto. Al contrario: concentrate más en la calidad que en la cantidad.

Fuera de casa, sería bueno que pueda olfatear libremente e interacturar con otros perros. Mientras que cuando están dentro de casa, además de jugar con él, podés darle actividades de estimulación mental, masticación y lamido.

Te recomiendo seguirme en Instagram para saber todo lo que necesitás acerca de estas actividades.

Consejo 2: Ignorarlo cuando ladra

Dejá de prestarle atención cuando ladra para conseguir algo.

En este punto, es importante que tengas en cuenta lo que en adiestramiento canino se conoce como el pico del proceso de extinción.

Si no le prestás atención, tu perro posiblemente ladre aun más fuerte, ¡pero no cedas! Vos aguantá, que ya estás cerca.

Y otra cosa importante: cuando digo “dejá de prestarle atención”, es ignorarlo por completo. ¡Ni siquiera lo mires! ¿Es fácil? Para nada, pero vas a conseguir lo que querés.

Consejo 3: Contratá un adiestrador

Es normal que no entiendas qué es lo que le pasa a tu perro o que no veas resultados a pesar de estar aplicando todo lo necesario para mejorar una conducta. En ese caso, lo mejor que podés hacer es contratar a un profesional.

Me encantaría ser yo quien pueda ayudarte, por lo que te dejo un link de contacto para que me cuentes acerca de tu caso y podamos resolverlo juntos.

Mi perro ladra cuando me voy

Seguramente alguna vez hayas leído o escuchado hablar sobre ansiedad por separación. Es un estado en el que un perro, posiblemente con apego, entra cuando queda solo y no tiene herramientas de autogestión.

Acostumbrarlo a poder permanecer solo o alejado de nosotros desde cachorro es una práctica que nos facilitará el trabajo en el futuro. Pero si ya estás en el baile y necesitás saber ¿cómo hacer para que mi perro deje de ladrar cuando me voy? te cuento lo que para mi, son las 4 patas fundamentales para modificar esta situación.

  1. Desapego emocional: El apego suele ser bidireccional. Si sos de esas personas que está las 24 hs. pendiente de su perro, tenés que empezar a tomar distancia de forma progresiva. No es necesario que estés constantemente generando contacto visual ni físico.
  2. Actividad física: El ejercicio físico es fundamental para regular los niveles de ansiedad y estrés. Y no solo tenés que aplicarlo cuando tu perro vaya a quedarse solo, debe tener una rutina de paseos, juegos y ejercicios.
  3. Actividades anti estrés dentro de casa: La estimulación mental, la masticación y el lamido son 3 actividades que van a ayudar a que tu perro se relaje y, la primera, también le brindará herramientas de autogestión que luego podrá poner en práctica frente a otros desafíos.
  4. Simulacros de salida: Ninguna de las 3 anteriores es negociable, pero esta menos. Tenés que salir de tu casa y volver a entrar varias veces al día, no menos de 10. Si podés más, mejor, pero escalá de a poco. ¿Cuánto tiempo? Depende de lo que tu perro soporte, empezá por un tiempo que pueda tolerar quedarse solo y día a día andá aumentándolo progresivamente. Por experiencia, puedo asegurarte que es importante que ignores a tu perro mientras lo hacés. Ni despedida romántica cuando te vas ni fiesta al regreso, así sean 2 minutos o 1 hora.

Te aseguro que si seguís esto al pie de letra, con el correr de los días vas a notar mejoría en tu perro y vas a poder resolver el problema.

Mi perro ladra todo el día

Todos tuvimos algún vecino con un perro que ladra todo el día ¿no?

¿Por qué un perro puede ladrar todo el día? Sin importar el motivo exacto por el cuál ladra, podemos afirmar que se trata de un perro estresado. Un perro que tiene escasa o nula actividad, tanto dentro como fuera de casa.

Y ¿cómo hago para que mi perro deje de ladrar todo el día?

Hay una fórmula mágica para aminorar considerablemente los ladridos.

La actividad física es primordial para el bienestar de un perro, reduce los niveles de estrés y permite una mejor autogestión. No significa que tenés que salir a correr con tu perro, al contrario, tenés que hacer paseos tranquilos, con una correa larga y permitiéndole olfatear con total libertad. ¿Y cuántas veces lo tengo que sacar? Las que tu perro necesite, la medida justa la vas a encontrar vos, pero no deberían ser menos de 2 salidas recreativas al día. Con salidas recreativas quiero decir que si solo hacés la famosa vueltita a la manzana, tu perro le va a seguir ladrando hasta al viento.

Ahora vamos a la actividad dentro de casa. Lo primero que tenés que entender es que un juguete es un objeto inanimado y si no se mueve no tiene ningún valor para el perro. Y ¿adiviná qué? Sí, el movimiento se lo tenés que dar vos. Tomate 2 espacios de al menos 10 minutos por día para jugar con tu perro. Tirale una pelota, forcejeale con una soga, armale un circuito de olfato o simplemente jueguen entre ustedes.

Con solo hacer estas pequeñas modificaciones, vas a empezar a obtener resultados en el corto plazo y te vas a preguntar por qué no encontraste este artículo antes. ¡Empezá hoy!

Mi perro le ladra a otros perros

Para comenzar el camino hacia una conclusión y saber ¿cómo hacer para que mi perro deje de ladrarle a otros perros? deberíamos empezar preguntándonos en qué contexto le ladra a otros perros. ¿Lo hace ni bien sale de casa? ¿Lo hace cuando se le acercan mucho? ¿Lo hace apenas lo divisa sin importar la distancia?

En función de la respuesta, podemos predecir el motivo por el cual lo hace. Ansiedad y/o miedo son las emociones que predominan en perros que ladran cuando ven a otro.

¿Cómo puedo detectar si es una u otra? Prestando atención al lenguaje corporal de tu perro.

La ansiedad se manifiesta con jadeo constante, rigidez muscular y energía desmesurada, entre otras. En este caso, la respuesta a ¿cómo hacer que mi perro le deje de ladrar a otros perros? está en aumentar su actividad física y mental. Un perro ansioso carece de actividad, ya sea en cantidad o duración.

También es importante que le prestes atención a las herramientas de paseo. Una correa larga (yo recomiendo de 3 mts), le va a dar a tu perro mayor libertad de movimiento y, por ende, menos tensión.

¡Ah! ¡Y no te olvides de dejarlo olfatear libremente!

Distinto es el caso cuando hay miedo: podemos observar la cola entre las patas, las orejas tiradas hacia atrás y los hombros encogidos. ¿El motivo? Una mala socialización o una mala experiencia.

Tratar el miedo en tu perro es algo que si o si debés dejar en manos de un profesional. Hacerlo sin conocimiento ni experiencia puede agravar aún más la situación.

Si estás buscando quien te ayude, contá conmigo. En el siguiente link podés contactarme para contarme acerca de tu caso y ponernos manos a la obra.

Mi perro le ladra a las personas

Al igual que cuando un perro le ladra a otro, si queremos saber ¿cómo hacer que mi perro le deje de ladrar a las personas? tenemos que empezar identificando en qué circunstancia lo hace. ¿Lo hace ni bien sale de casa? ¿Lo hace cuando se le acercan mucho? ¿Lo hace apenas las divisa sin importar la distancia?

Es frecuente ver perros que salen de su casa ladrando y tirando de la correa por la emoción (y ansiedad) que les produce salir a pasear. Una persona que aparece en ese momento es solo un estímulo más para ese perro excitado, pero bien puede ladrarle a cualquier cosa que se mueva o se interponga en su camino.

La cuestión está en que ese perro que sale de su casa ladrando y tirando de la correa, muy posiblemente no tenga más de 2 paseos por día. Y tal vez sean una o dos vueltas a la manzana. A eso podríamos sumarle que la correa mide un metro y que adentro de la casa tampoco tiene actividades. Un combo explosivo, que explota en la calle.

Entonces, ¿qué hago? Aumentá cantidad y calidad de paseos, actividad dentro de casa y utilizá una correa más larga.

Ahora bien, también puede suceder que tu perro haya tenido una mala experiencia con una persona y la tenga marcada a fuego. Modificar esto no es algo sencillo y requiere de los conocimientos de un profesional, por lo que te dejo el link a mi Whats App para que me cuentes de ustedes y empecemos a trabajar para resolver tu problema.

Conclusión: ¿cómo hacer que mi perro deje de ladrar?

La clave está en darle la actividad que necesita, no darle lo que quiere conseguir cuando ladra y trabajar los miedos generados por mala socialización o experiencias negativas.

Para modificar esta y cualquier otra conducta, es necesario incorporar nuevos hábitos y muchas veces no es tarea fácil y se requiere ayuda. Si es tu caso, si necesitás un guía para garantizarte los resultados, quiero que sepas que yo puedo ayudarte.

Contactame para que charlemos, coordinemos un primer encuentro gratuito para realizar la evaluación del caso y poner en marcha el plan de trabajo que va a mejorar la calidad de vida de tu perro y la tuya también.